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México ratifica apoyo para seguir mejorando semillas criollas

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 FUENTE: El 19 Digital

En el marco de las políticas de seguridad alimentaria que impulsa el Gobierno Sandinista, el INTA con el respaldo de la Agencia Mexicana de Cooperación para el Desarrollo (AMEXCID) seguirá fortaleciendo el programa de "Desarrollo de Capacidades Técnicas para incrementar la calidad de las semillas criollas y acriolladas de la agricultura familiar”.


El Director General Adjunto de Desarrollo Social, Humano y Sustentable de la AMEXCID, Juan Gabriel Morales, se mostró satisfecho de las diferentes estrategias que promueve Nicaragua y particularmente de los resultados alcanzados con el programa que México apoya hace tres años.

En la actualidad los productores hacen mayor uso de las semillas criollas porque son más resistentes a las variaciones climáticas, que se registran a consecuencia del calentamiento global.


Es ahí donde radica la importancia que le brinda el Gobierno Sandinista a este tema, pues el 80% de las semillas que se ocupan en época de poca lluvia, son criollas o acriolladas.

“La producción de semillas a través de los bancos comunitarios es una estrategia del INTA que ha venido desarrollando desde hace muchos años y una de las colaboraciones principales es la de la cooperación mexicana en coordinación con la FAO. Generalmente las semillas criollas y principalmente en la épocas de sequia, el 80% de las semillas que ocupan los productores es criolla”, destacó Ninoska Rivera, directora de transferencia del INTA.

Por medio de esta estrategia apoyada por AMEXCID-FAO, se han logrado incorporar unos 605 productores en 58 Bancos Comunitarios de Semillas, que promueven el rescate de las variedades criollas o acriolladas.

Existen 18 bancos en la Región I, 18 en la Región II y 22 en la Región VI. 732 productores han fortalecido sus conocimientos en organización y cultura productiva, de estos 438 son hombres y 294 son mujeres.

“Estamos convencidos que los bancos comunitarios son un instrumentos que contribuyen a tener una semilla de calidad y esto trae una mejor productividad, siempre y cuando esas semillas se adapten a las condiciones de las zonas agroecológicas”, añadió Rivera.

 

La estrategia del proyecto presentado al director de AMEXCID, define una serie de retos que tienen los Bancos Comunitarios, entre estos se encuentran; realizar selección de variedades resistentes a principales enfermedades usando biotecnología, actualizar el catálogo de variedades criollas y acriolladas a nivel nacional e impulsar cuatro nuevos procesos de fitomejoramiento participativo de variedades criollas.

 

Nicaragua un ejemplo de seguridad alimentaria

“La ratificación del apoyo al programa viene del compromiso del gobierno de México con el gobierno y el pueblo de Nicaragua de poder seguir contribuyendo a la búsqueda de soluciones, a los retos que compartimos y a la necesidad justamente de tener ese diálogo y la cooperación de manera abierta más allá del proyecto”, dijo Morales.

Valoró de positivo que más mujeres se incorporen al programa, igual que se fomenten los bancos comunitarios y que se tomen en cuenta los saberes ancestrales de los productores.

“Quiero destacar que este esquema es un modelo que se puede sistematizar y serviría de referente para que el proyecto Mesoamérica sin Hambre, que es una iniciativa conjunta, pueda trasmitirse a partir de la experiencia de Nicaragua hacia los otros países de la región”, declaró Morales.

En Nicaragua existen unos 365 bancos comunitarios que trabajan con asistencia del INTA en la producción y mejoramiento de la calidad de las semillas criollas, que persigue brindar seguridad y soberanía alimentaria.

Morales se reunió con autoridades del INTA, la representante de la FAO en Nicaragua Verónica Guerrero y con el Ministro de la Juventud, Bosco Castillo, quien además es parte del Sistema de Producción, Consumo y Comercio del Gobierno Sandinista.